miércoles, 18 de abril de 2018

Gestión de recursos humanos. Habilidades técnicas y personales.

HABILIDADES TÉCNICAS


Un buen director debe ser capaz de planificar proyectos y para ello debería poner los medios necesarios en su consecución, teniendo siempre en cuenta el contexto del centro: nivel sociocultural de las familias, el propio alumnado, la implicación del profesorado,  Por eso se debe dar respuesta a las necesidades del centro desde dentro: un director ha de ser siempre sensible con esas particularidades de su centro.
Además es fundamental que el director sea un gran comunicador que transmita al resto de la comunidad educativa sus proyectos y los convenza de que será un trabajo que merezca la pena. Para ello tendrá que ser capaz de negociar los procedimientos y los recursos necesarios para llevar a cabo sus proyectos, tanto nivel interno del centro, como con instancias exteriores. También deberá ser capaz de coordinar al personal desarrollando una gran habilidad para trabajar en equipo y siendo capaz de gestionar los tiempos con eficiencia y alcanzar acuerdos. Es fundamental tener la habilidad de identificar, obtener y organizar los recursos adecuados para asegurar el éxito de los proyectos.
Para que los profesores de un centro se ilusionen con un proyecto, hay que lograr motivarlos. Ya que un director no tiene la capacidad de incentivar a su claustro con pagas extras o días libres, debería ser capaz de reconocer el trabajo de sus profesores. Este reconocimiento podría ser individual o colectivo. El trabajar por proyectos es motivador en sí mismo, ya que facilita la implicación del personal de un centro así como una comunicación eficaz y la negociación y la coordinación se convierte en fuentes de motivación.
Pero donde intervienen varios humanos a menudo se generan conflictos. El director ha de ser capaz de identificar el problema e intentar dar una solución sin tomar parte por ninguno de los implicados.
Como en cualquier contexto, la evaluación es un elemento fundamental. Es la única forma de identificar las debilidades de nuestros proyectos y trabajar para establecer un plan de mejora. Es importante que se haga un seguimiento sistemático de cada actuación para modificar todo aquello que sea necesario.
En definitiva, si una persona es capaz de desarrollar todas las habilidades que acabo de comentar, podremos decir que estamos ante un gran profesional. Y eso es lo que necesitan nuestros centros. Profesionalidad y entrega. No es fácil encontrar a personas en las que confluyan todas estas habilidades, tanto personales como técnicas.






Habilidades personales.

Sin embargo, no solo las destrezas técnicas son importantes para la gestión de un centro educativo. Las habilidades personales deben favorecer la puesta en práctica de las destrezas técnicas. Ambas son deseables y esperables en todo equipo directivo y el director debe acertar al formar un equipo en el que en la suma de sus miembros se den el mayor número de estas destrezas y habilidades, de modo que una adecuada distribución de tareas entre sus miembros permita realizar una gestión eficaz y eficiente.
Algunas destrezas personales esperables en los directores deberían ser la empatía, es decir, la capacidad de entender los valores, las opiniones y las cualidades de los demás; y la preocupación por los demás, de manera que sean capaces de apoyar a los compañeros en sus tareas. El profesorado del centro debería percibir que el director siente esa preocupación por ellos y que es capaz de entenderlos y además debería dar respuesta a esas preocupaciones.
La asertividad es otra cualidad personal que debe desarrollar un buen director. La capacidad para decir lo que quieres o sientes, sin rodeos, expresando tus opiniones con firmeza pero respetando los intereses de los demás. Favorecer el trabajo en equipo con esta habilidad y no basar nuestro trabajo en individualidades inconexas. Para poder ser asertivo hay que saber escuchar, prestando atención plena, sin interrumpir,… Esta escucha activa favorece la comunicación y el diálogo.
Ser claros, concisos, directos y rigurosos cuando nos expresamos, generando credibilidad y abriendo un clima de diálogo que enriquezca nuestros proyectos, es otra gran cualidad de un líder.

Cuando se trabaja en equipo, el director no solo debe liderar el grupo, sino que además debe ser un miembro más del mismo que sea capaz de situar las necesidades del grupo por encima de los deseos personales. 


Como se desprende de mis dos dianas, parece que me veo con más habilidades personales que técnicas para afrontar la tarea de la dirección de un centro educativo.

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PROYECTO DE DIRECCIÓN

Aquí os dejo un esbozo de lo que podría ser mi proyecto de dirección.